La eficiencia energética en España

La eficiencia energética en España

La implantación de un Sistema de Gestión de la Energía (SGEn) permite optimizar el uso y consumo de energía en organizaciones y empresas de todo tipo de sectores y tamaños, según nos explica la Asociación de Empresas de Eficiencia Energética (A3e). “Su creciente popularidad provocó la creación, en 2011, de la norma internacional ISO 50001, que plantea una gestión energética basada en la mejora continua de los modelos de consumos y los procesos de producción”, añaden. De momento son ya tres las empresas que han superado la auditoría y tiene el sello (una distinción que otorga ANESE). En las próximas semanas se irán conociendo otros casos más que ya se encuentran en proceso. Sobre todo, la pretensión desde la asociación es que esta información sirva para que el cliente cuente con mayor formación sobre la eficiencia energética y sobre las ESEs, siendo el propio usuario el que exija el mejor servicio. 

    • PROYECTOS EN MARCHA

Los edificios representan el 40% del consumo de energía europeo y un tercio de las emisiones de GEI (Gases de Efecto Invernadero). La iniciativa RESSEEPE (Servicios y soluciones de rehabilitación para la mejora de la eficiencia energética en edificios públicos) surge para dar respuesta a la necesidad urgente de que Europa se transforme en una economía de bajas emisiones de carbono para cumplir los objetivos de seguridad de clima y energía. Se trata de un proyecto Europeo cofinanciado por el 7º Programa Marco participado por 25 socios de toda Europa, incluyendo los edificios piloto. “Entre los socios españoles podemos citar a Tecnialia, OHL, Incurvo, Fundació CIM, Eurecat-ASCAMM, LEITAT, IPC, Grupo Puma, el Hospital de Sabadell (CSPT) y el Hospital de Tarrasa (CST)”, según nos explica Tecnalia. “Una de las medidas más rentables para cumplir los objetivos de reducción de energía, como se específica en el Plan de Recuperación Económica Europeo, es enfocarse en los edificios ya existentes”. RESSEPE comprende la investigación y desarrollo de diferentes tecnologías, y el diseño de innovadores elementos de construcción basados en ellas, su fabricación, demostración y evaluación de los mismos en inmuebles públicos que funcionan como pilotos y deben demostrar “la mejora del funcionamiento del edificio en cuanto a eficiencia energética debido a la rehabilitación. Se persiguen reducciones de alrededor del 50% de consumo de energía y del 50% de reducción de GEI, y un retorno de la inversión en 10 años en los edificios rehabilitados”, asegura la misma fuente. Tecnalia lidera el paquete de trabajo de Desarrollo de Tecnologías para soluciones de rehabilitación en edificios, y además está implicado en el desarrollo tecnológico de mortero superaislante basado en aerogel, fachadas ventiladas con fotovoltaica, ventanas electrocrómicas con alimentación fotovoltaica, almacenamiento estacionario, estrategias de control y modelos predictivos de los sistemas de climatización, según nos comentan.

    • SMART CITIES

El autoconsumo, la eficiencia energética y los avances en el mundo de las telecomunicaciones y de la informática permitirán un pleno desarrollo de las llamadas ciudades inteligentes, construidas para y con los ciudadanos. La generación distribuida en pequeñas instalaciones, cerca del lugar de consumo, es más eficiente, flexible y diversificada, y pone al consumidor en el lugar que reclama y que es ya posible: el de ser el centro de decisión de cómo y qué energía desea consumir”, indica José Donoso, director general de Unión Española Fotovoltaica (UNEF) y presidente de Fotoplat, para la elaboración de este reportaje. Según Fotoplat los principales puntos para el desarrollo de las Smart Cities en materia energética son: la integración de las energías renovables; la integración arquitectónica (contribuye a la integración de las energías renovables en red y transforma los elementos pasivos de los edificios en elementos activos que producen electricidad y resultan esenciales para lograr el objetivo de edificios de consumo casi nulo); edificios de consumo prácticamente nulo; gestión del almacenamiento de la energía. En la actualidad la meta, es el horizonte 2020 que, por la estrategia comunitaria, fija unas cifras, unos objetivos, pero el reto no debe quedar ahí la eficiencia energética es una necesidad

    • IMPUESTO DE GASES FLUORADOS

Un informe económico elaborado por AEFYT indica que el sector del frío se verá castigado con una fuerte reducción de facturación y con un incremento de insolvencias y cierres de empresas, con el consecuente impacto negativo en el mercado de trabajo, con la entrada en vigor del artículo 5 de la Ley 16/2013 sobre el Impuesto sobre los Gases Fluorados. El citado informe concluye que acarreará consecuencias como un aumento del mercado negro en, aproximadamente, cinco veces; la entrada en el mercado español de gases fluorados a través de operaciones intracomunitarias que podrían eludir el impuesto; el incremento de los costes administrativos de un 8%; y el crecimiento de los costes financieros en un 15%. Para paliar los “graves efectos económicos”, AEFYT ha solicitado la derogación inmediata del tributo o, como mínimo, el mantenimiento del 0,33 del tipo impositivo vigente en 2014.

    • ENERGÍAS RENOVABLES, FUTURO SIN HORIZONTE

Según José María González Moya, director general de la Asociación de Empresas de Energías Renovables-APPA, el pasado ejercicio el sistema eléctrico español cerró con una potencia instalada de 107.954 MW -32.850 MW correspondían a tecnologías renovables-. En 2014 se instalaron en España solamente 43 MW renovables, cifra que refleja claramente la paralización que vive el sector renovable en nuestro país, que en 2012 y en 2013 había instalado 2.300 y 2.882 MW, respectivamente. Sin duda, 2014 ha sido el año más catastrófico que ha tenido que afrontar el sector renovable español desde su nacimiento e implantación. Aún así, y gracias a la potencia instalada en el pasado, las renovables generaron en 2014 electricidad para cubrir el 42,8% de la demanda peninsular, destacando la aportación de la energía eólica, con un 20,3%.